
Un maremoto de coplas, un Tsunami de piropos que hace que suba cada vez mas el nivel, no de del agua, sino del autoestima de estos gaditanos. Pronto, como cada año, las calles repletas de disfraces, serán tomadas por esos confetis, ¿confetis?... ¡papelillos y serpentinas! Precedido por ese aluvión en forma de marabunta foránea que atropellara a todo adoquín viviente.
Y es que esta ciudad se vuelve encanto para todo aquel que oye hablar o cantar sobre ella, sin ir mas lejos, sus calles pasan a ser parte de escenarios cinematográficos en largometrajes de actores de renombre. Que luego en las pantallas, salgan como Cádiz o no, es lo de menos, llámese Cuba o llámese Pamplona, pero ¿Y el dineral que dejan entre los comerciantes de la zona? ¿Y esos ingresos económicos en las arcas municipales? , ¿merece la pena desmantelar una ciudad? ...me pregunto yo.
Hace días descubrí por casualidad el rostro de un individuo, en él se reflejaba mil batallas pintadas, aventuras tristes de espadachines, esféricas cartas de tesoros ocultos y algún que otro territorio comanche... un rostro, que trasmite las vivencias de los mas gélidos y crueles de los asedios a ciudades. Una coincidencia para mi, que minutos después descubriera que esa figura, es curiosamente el hombre que próximamente expondrá al mundo, lo que en aquel 1812 ocurrió en una Capital de provincia Andaluza y sus alrededores. Cádiz, ciudad asediada por los franceses y que peculiarmente tendrá ese nombre su libro, que allá por Marzo vera la luz, “El asedio”, franceses bombardeando tres mil años de historia, una ciudad que hoy en día describe Arturo Perez Reverte, como intacta.
Personajes de unos años que ni por asomo se reflejan en los de ahora, ciudad oscura, marinera, de militares franceses, de damas burguesas, de corsarios... ¿de Corsarios? ...si hay corsarios, a mi me viene ni que pintado, habrá un Casting, yo tengo experiencia en asaltos y piratería, seguro que el papel es mio.
Lo que si es seguro, que el papel y las pasta de este libro, llegara a todo el mundo, dará a conocer a Cádiz como Cádiz, su importante cita con la creación de la Constitución de España, para ello no ara falta cortar calles, ni se escaparan toros, darán tres mil veces mas publicidad de su historia, que cualquier película en la que se esconda nuestro nombre y situación geográfica.