¿Quien dijo miedo? ¿Quien dijo Otoño? ¡Me sobra hasta la casaca! Estamos en fechas de difuntos y aún hoy, voy de blusa con chorreras de manga corta, por sobrar me sobra hasta la gomilla del parche del ojo.
Unas fechas mas bien de rebequita o hasta de algún “Yérsi”, como decía mi abuela, que hasta los fantasmas de Halloween se han planteao seguir en vacaciones o pedir día de asuntos propios, por que estas temperaturas no son normal pal inframundo.
Mis secuaces gaditanos, son muy de aprovechar al máximo, cualquier subida de grados centigrados para darse una escapada por nuestro tesoro mas preciado, nuestro litoral capitalino, la “Gran Playa Victoria” y sus extensiones. Que menos, que con este veranillo del membrillo o de la chirimoya, permitirse ciertos privilegios que ya quisieran algunos de interiores. Así que a remangarse la sabana de espectro y cuidado con las cadenas en el remojón. Me estoy viendo el truco o trato en la orilla de La Caleta y en vez de golosinas, ¡Camarones, Cangrejos, Boooocas!.
Dedicado a Faly, Sirena entre las sirenas de los mares de este pirata loco.
miércoles 28 de octubre de 2009
Halloween, Capitulo I "El encantador de toallas y esterillas"
lunes 26 de octubre de 2009
Ensayo general
Ya quedan días, el plazo se ha cumplido y toda la suerte está echada, el aforo se completara, estará lleno hasta la bandera, nada salvo una hecatombe, podría malograr la representación.
Años de preparativos, ultimando detalles, añadiendo ideas que los actores vieron imprescindibles para el día de su actuación. El forillo parece tan real, que hasta se puede palpar con las yemas de los dedos, va ser difícil que esta obra no culmine en una gran creación, que perdurara en las manecillas del reloj por quinientos años mas.
En breve, Abastos abrirá sus puertas, sin porteros y sin acomodadores, el telón dará paso a todo un mundo de colores naturales, frutas, verduras, carnes rojizas y rosadas, pescao, marisco, especias, chacinas, quesos, y un sin fin de productos que regresan de nuevo, devuelven a esa plaza el esplendor y la viveza a una ciudad, que poco a poco, ve como los pequeños detalles van haciéndose realidades.
Empezara el primer acto ...¡Niña que lo traigo fresco!…¡Dos kilos un euro!...
¡Mira, que me lo quitan de las manos!..., que riqueza de literatura.
Las madrugás movilizará a centenares de personas, prepararán y colocarán toda la mercancía fresca, agradeciendo y dando gracias a Dios, que tienen un lugar digno, donde representar todos los días, una y otra vez, en la gran “Plaza de Abastos”, una obra de teatro para toda una vida en cartelera.
martes 20 de octubre de 2009
Imitando al maestro
Como cantaba Manzanero, “Esta tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tu”.
Llegaron las ansiadas lluvias, poco a poco entra el tan esperado frió, aunque hace tiempo que se bajaron de los altillos la ropa de invierno, seguíamos con las chanclas aireadas y las mangas cortas.
Como suele ser, por el Norte se aproxima el frente activo y avanzara por toda la península, los gaditanos mas aventajados, ya usan la red para estar prevenidos y echándole vistazos a Windguru, predicen con anticipación la hora exacta de las lluvias locales o las tormentas torrenciales, otros se encomiendan a la Virgen de la Palma, atando de pies y manos al párroco para que ni se le ocurra volver a separar el milagroso cuadro de la pared de la fachada.
Una estación que personalmente me fascina, el Otoño, que se de buena tinta que otros tambien comparten mi opinión, por que como amante de los instantes instantáneos, procuro capturar esas maravillosas estampas que nos regala la naturaleza, momentos únicos, irrepetibles, donde pongo en acción todo lo leído sobre grandes maestro de la imagen.
Esta tarde vi llover, vi gente correr y sí estaba él, un joven frente a una gran laguna creada por la tromba de agua caída, dispuesto a enfrentarse al salto de del día, para mi el momento de gloria, la posibilidad de imitar una de las mejores fotos del mejor fotógrafo de todos los tiempos, Henry Cartier Bresson.
Entre Catedrales
A mi Cádiz le han puesto un balcón nuevo, aunque los tiene de sobra; los tiene repletos de geranios con macetas de lunares, los tiene enrejados, los tiene acristalados, a rebosar de humedad, con calicha, desconchados y como no, decorados con cañas del país, vamos, para todos los gustos.
Pero querían uno en especial, ubicarlo en una zona de belleza insuperable, pensaron entre dos de sus casas mas añejas y ancianas, una mas que la otra. La mayoría de todos esos balcones tienen su dueño o inquilinos, son particulares, como el patio de mi casa, pero este tenia que ser de disfrute publico, que todos percibieran esa exquisitez de contemplar puestas de sol enclavadas entre sus Catedrales.
Al amanecer, si la Calle del Vendaval lo permite, las cupulitas blancas les darán sus buenos días, dejara paso a los interesados foráneos y los no tan foráneos, la piedra ostionera servirá de respaldá y las gaviotas un nuevo lugar donde posar sus patitas anaranjadas.
De blanco inmaculado lo han vestido, así cuando la luna llena se le antoje deslizarse por entre las aguas del Atlántico, reluciente brillara.
Después de haber paseado mi pata de palo por sus cimientos y de haberme deleitado con mi catalejo de su admirable horizonte, tengo que rendirme de nuevo a la hermosura que rodea esta ciudad. Quizás algunos no dirán lo mismo de esta “Entre Catedrales”, una obra para deleitarse con las maravillas desde otra perspectiva que antes no veíamos.
Aun quedan mucho, Cádiz debe mejorar en muchos aspectos, tiene diversos balcones que una vez terminados, darán al gaditano y al visitante nuevos y maravillosos instantes frente al mar; La Alameda, Paseo de Santa Barbara, El Campo del Sur,... un “Collar de perlas” para mi Cádiz.
domingo 11 de octubre de 2009
La vida sigue igual.
Se presentaba un día desapacible, aunque amante de los tiempos desagradables y revoltosos, la tarde no era tan exageradamente amenazante. Avanzaban las horas y las trincheras del horizonte, allá donde termina la mar, empezaban a soltar sus intimidatorias nubes cargadas de tensión, tensión que pronto se convertiría en una batalla de fogonazos y relámpagos. ¡Los franceses, los franceses! Algunos pensaron en el asalto a la murallas de Cái, las Piconeras y sus tirabuzones, los fanfarrones quieren venganza, ¡Guerra Guerra!, tanto 2012 al final tendría sus represalias, claro está.
La noche entraba con estruendos, los fogonazos ya no eran tal, pasaron a ser auténticos caza bombarderos B´52 , el mar embravecido, buscaba su terreno arrebatado antaño, como ocurriera en 1755 con el tan famoso Maremoto, pero esta vez, no penetraron de frente, durante dos horas, 125 litro por metro cuadrado y vientos de hasta 150 kilómetros hora, aplastaron literalmente la superficie de Cádiz. Inundaron sótanos, garajes, locales, vehículos, etc.
A pasado un año desde aquel 11 de Octubre de dos mil ocho, y aunque parezca que ya todo pasó, la vecindad aun se pregunta, que soluciones se dieron y sobre todo como pudo pasar todo. La retirada del cuadro de la Virgen de la Palma, para algunos fue un sacrilegio, que en forma de aguacero de ciento veinte minutos hicieron justicia ciega, para otros las inclemencias del tiempo, que sin medida alguna, el hombre se propone deteriorar a pasos agigantados. Un año después, la vida sigue igual.
miércoles 9 de septiembre de 2009
Santiago es el Camino
De nuevo atraco mi navío en la tierra de mis sueños, sueños que algunas veces se hacen realidad e incluso pesadillas.
Después de un merecido descanso, vuelvo a colocar en este, mi blog internauta, imágenes y textos que forman parte de mis batallas diarias. Este verano, casi ya a punto de terminar, he tenido el privilegio y el placer de recorrer las calles de una ciudad de allá, de las tierras del norte. Tierra de peregrinos, de caminos, que llevan a un único destino, de verdes prados, de verdes bosques, caminos de fe, de devoción, de catedral majestuosa, lugar de manjares y ancestrales costumbres. Tierra de vinos y buenos quesos, hacen al paladar del caminante, el repostaje necesario para los últimos kilómetros.
Santiago de Compostela enamora al viajero, seduce al universitario, calma al ansiado, complace al exigente y embarga el alma de los enamorados. Hice la bandera creyendo conquistar y terminé conquistado, sumergido en un ambiente medieval, renacentista, barroca, un sin fin de arte plasmado en su centro histórico y su catedral, patrimonio de la humanidad. Un sueño hecho realidad, deambular por calles de fachadas de piedra, que cuando llueve hace, aun si cabe mas, al caminante mas bello el andar. Dejamos allá nuestro deseo de volver y nos trajimos una experiencia valiosa para todos los sentidos.
.jpg)






